La libertad es la facultad o capacidad del ser humano de actuar según sus valores, criterios, razón y voluntad, sin más limitaciones que el respeto a la libertad de los demás.

Nada ni nadie puede arrebatarte la libertad, puesto que nada ni nadie puede aprisionar tu espíritu.
No son las cosas las que se atan a ti, sino tú quién te atas a las cosas. Ser libre no es ser indiferente, es natural que disfrutes, sientas y te alegres ante las cosas y ante las personas. Pero es preciso que todas las atracciones no nublen tu razón en la elección del camino.
Teniendo en cuenta la forma de vida actual, llegar a ser feliz no implica hacer más o conseguir más, sino que más bien lo que necesitas es soltar, dejar de hacer y olvidar ciertas pautas de comportamiento.
En la era de las libertades seguimos atados a multitud de cadenas que no nos dejan ser nosotros mismos.

Para reflexionar:

1. ¿Qué cosas me pesan?
2. ¿Qué cosas me generan culpa?
3. ¿Qué cosas no puedo olvidar?
4. ¿Qué cosas me quitan la paz?
5. ¿Cuáles son las cosas que hago y que me generan malestar?
6. ¿Tiene sentido cargar con esto?
7. ¿Pensar y cargar con estas cosas me hace feliz?
8. ¿Seré más feliz si dejo de hacer, de cargar y pensar en lo que me genera malestar?
9. ¿Qué puedo hacer para ser libre?

Frase: La vida es un eterno dejar ir, porque sólo con las manos vacías serás capaz de recibir