La autonomía es una decisión personal…

La decisión de ser autónomo comienza con el deseo serlo y desarrollar actividades físicas, cultivar las habilidades manuales, leer e incluso escribir, son propósitos que llevan a una vida digna de vivirse.

Cuando el tiempo sobra y las fuerzas faltan y el sillón frente al televisor es la opción más apetecible, se está quedando estancado en el paso inexorable del tiempo, sin embargo si existe una actividad adecuada a la edad y al estado físico de la persona esto le proporcionara mayor salud, que mejorara la calidad de vida.

No hay duda de que entre más autónomo sea el adulto mayor, mejor vive esta etapa de la vida, es más una gran cantidad de estudios señalan que aquellos individuos que se mantienen activos tienen más satisfacción vital, se enferman menos y están mejor fisca y afectivamente.

Los propósitos vitales deben ser permanentes pero las metas pueden ser múltiples e ir cambiando, deben de tener un estilo de vida saludable que incluye una buena alimentación y ejercicio.

Es muy importante que el adulto mayor salga de sí mismo y piense en los otros o comparta con los demás. Por esta razón es fundamental que cultive sus redes sociales y la relación con su familia.

Cuando una persona llega a la etapa de ser adulto mayor, se da cuenta de la fragilidad de la vida. En consecuencia, esta es una etapa en la que aumenta su visión de trascendencia y en la requiere de una mayor paz interior.

Las oportunidades de apoyar a los nietos y en ocasiones a los hijos a través del medio usual de la familia en las redes sociales, puede el adulto mayor escribir y publicar consejos de vida practica que las nuevas generaciones no tienen y es útil para sus vidas, la meditación, la vida espiritual, disfrutar los detalles, la alegría de los niños, la capacidad de sorprenderse ante la belleza de la naturaleza.