Gestionar las emociones de manera inteligente significa canalizarlas para mantener el equilibrio y la armonía. Gracias a ello, logramos ser una fuerza positiva para nosotros mismos y para todos los que nos rodean, también evitamos que nuestro mundo emocional nos quite energía vital.

Cuando nuestras emociones logran mantenerse en equilibrio somos más productivos, más creativos y más felices. Impedimos que aquello que sentimos se adueñe de lo que somos. Así conseguimos dar un rumbo constructivo, a ese mundo subjetivo, poniéndolo a nuestro favor y no en contra nuestra.
Con las emociones en calma somos capaces de trazarnos objetivos y lograrlos. De tener relaciones sanas con los demás y poder dar lo mejor de nosotros mismos. Por eso es muy importante aprender a gestionar nuestras emociones. Lograrlo sólo exige decisión y constancia.

Permítete sentir para gestionar las emociones
El solo hecho de prestar atención a las emociones ya permite comenzar a canalizarlas

Algunas maneras de gestionar las emociones:

1. Si está cansado, dibuja flores.
2. Si estás enojado, dibuja líneas rectas.
3. Si te duele algo, moldea.
4. Si estás aburrido, llena una hoja de papel con colores diferentes.
5. Si estás triste dibuja un arcoíris.
6. Si tienes miedo, teje o haz algo con tela.
7. Si tienes angustia, haz una muñeca de trapo.
8. Si estás frustrado, rompe un papel en pedazos pequeños.
9. Si necesitas recordar algo, dibuja laberintos.
10. Si está desesperado, dibuja caminos.
11. Si necesitas comprender algo, dibuja mandalas.
12. Si necesitas subir tu energía, dibuja paisaje.
13. Si quieres entender tus deseos, haz un collage.
14. Si quieres encontrar la solución a una situación, dibuja olas y círculos.
15. Si te sientes estancado, dibuja espirales.