Tener sentido del humor significa ser capaz de dejarse llevar, no tomarse las cosas muy en serio y reír frecuentemente. El sentido del humor puede ser una gran virtud en una persona. Esta habilidad puede ayudarte a interactuar fácilmente con otros, mejorar tu salud e incluso a disipar las situaciones difíciles.

No necesitas ser gracioso para tener sentido del humor, solo debes aprender a ver el lado bueno de las cosas. Tener una actitud alegre con respecto a ti mismo es una manera de mantener el sentido del humor. Disfruta de las cosas que te hacen reír o sonreír. Esta es la mejor manera de desarrollar el sentido del humor.

Aprender a reír es, sin duda, la medicina más barata, pero resulta cada vez más difícil de conseguir. Nacemos con ella, y con apenas 36 horas de vida el bebé ensaya sus primeras sonrisas. Algunos meses después el niño es capaz de reír hasta 300 veces al día, pero a medida que crecemos, la risa se va apagando poco a poco.

El Doctor William Fry, más conocido con el nombre de Doctor Humor, ha invertido 30 años en investigar a fondo el poder medicinal de la risa. Algunas ventajas del buen humor son:

  • Reduce los niveles de cortisol y por lo tanto, ayuda a reducir el estrés.
  • Estimula el sistema inmunológico.
  • Eleva la producción de endorfinas, las llamadas “hormonas del placer” mejorando el estado de ánimo de las personas.
  • Limpia los pulmones.
  • Mejora nuestra salud cardiovascular.
  • Facilita la digestión y mejora el tránsito intestinal.
  • Incrementa la autoestima y la autoconfianza.